En un cobertizo restaurado en la parte trasera de un pequeño jardín de la Sierra de Guadarrama, crece L’Atelier du Jardin, el lugar donde recojo muchos años de trabajo en las artes gráficas y de pasión por el arte.

Argentino y francés, a lo largo de mi desempeño profesional como trabajador de artes gráficas, pasé del plomo a la luz. Me alejé de la que había sido mi profesión a la vez que el mundo digital ocupaba mayoritariamente el trabajo de mi sector.

Pero yo adoro la simplicidad y los procesos que todavía nos conectan con el trabajo artesanal y con nuestros orígenes como humanos. El grabado es huella y resistencia. Es memoria.

Grabado realizado con barniz blando y aguatinta
Grabado realizado con barniz blando y aguatinta

Me he formado como grabador entre Madrid y París. Y quiero agradecer a los artistas grabadores que me transmitieron su conocimiento: Fernando de Manzarbeitia Urquiza en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, Erik Kirksaether en su taller de Las Vistillas de Madrid, Pablo Flaiszman en su taller de París y Javier Jubera en el C.I.E.C. de Betanzos, A Coruña.

Sigo explorando técnicas e intenciones. Ahora me siento preparado para enseñar mi trabajo.